viernes, 9 de noviembre de 2007

Una joven dedicada a la búsqueda del bienestar social

Thiare Manríquez

Una joven dedicada a la búsqueda del bienestar social

Por Yessenia Valenzuela N

La licenciada en sociología y activa integrante de Talcahueño, demuestra que los jóvenes también se preocupan por los problemas ambientales y sociales

Entre los integrantes de la Coordinadora Ambiental, Social y Ecológica Talcahueño, llama la atención Thiare Manríquez, una joven de 24 años, Licenciada en sociología de la Universidad de Concepción.

Thiare llegó a la coordinadora por una de sus asignaturas de cuarto año, en el 2006, Práctica de Organización Social. La actividad le acomodó bastante, pues sus intereses siempre estuvieron ligados al tema ambiental, y por lo demás, encontró en Talcahueño una entidad preocupada por la comuna en que ella vive. Estos factores contribuyeron sistemáticamente en transformar su pasantía en un compromiso personal, que ha continuado hasta el momento y que pretende prolongar indefinidamente.

Talcahueño se caracteriza por estar compuesta mayoritariamente por adultos, sin embargo para la joven ha sido un privilegio trabajar junto a ellos, “me sentí completamente aceptada, e incluso tienen más deferencias conmigo por ser joven”, asegura. Además, se siente enormemente atraída por la energía de sus integrantes, por la lucha que dan siendo mayores, algo inusual en Chile.

Su participación no ha estado exenta de dificultades, las que se manifestaron cuando, luego de su pasantía en Talcahueño, realizó su práctica profesional en la Dirección de Medio Ambiente de la ciudad puerto.Tuve que ocultar mi participación en la coordinadora para no tener problemas con mis notas”, cuenta.

La futura socióloga participa en las actividades ciudadanas como un miembro más y recalca que no le interesa ser tratada de modo distinto por su condición profesional. De estas instancias, tales como recolecciones de firmas y reparto de panfletos, destaca su relación con la gente. Es súper enriquecedor cuando te felicitan por la labor, que nadie más realiza por el bien de los habitantes de la comuna, pero también te encuentras con gente pesada, que te critica y trata mal”. Según explica, esto se debe a que muchos desvalorizan el tema, frente a otros como la cesantía.

De todos modos, la joven puso en práctica sus competencias profesionales al presentar, junto a Eduardo Alarcón, un proyecto a la CONAMA. Su objetivo era recuperar la laguna Masera, transformándola en un parque para las comunidades, un aula abierta. La joven evalúa muy bien la experiencia, aunque no ganaron, pues ésta inyectó de nuevas energías a la Coordinadora, que no consideraba la posibilidad de acceder a fondos de ese tipo.

Thiare piensa dedicar su vida profesional al área ambiental, le encantaría desempeñarse en un servicio público, o en una ONG como la Fundación Terrán o Chile sustentable. Y en cuanto a la comuna, sueña la posibilidad de conocer un Talcahuano similar al que sus compañeros de la coordinadora describen y por el que luchan o, por lo menos, “que las empresas se pongan las pilas de verdad, poder tomar sol en la Isla Rocuán, que la responsabilidad social sea algo real y no puramente discursivo”, concluye.

El drama humano de los trabajadores del mar

Puerto de San Vicente

El drama humano de los trabajadores del mar

En un 12, 9% va la taza de cesantía de la ciudad de Talcahuano, gran parte de ellos son pescadores.

Varios meses nos distancian del desastre ecológico de San Vicente causado por el derrame de petróleo de un ducto de la empresa ENAP; aún así , siguen sumándose afectados y está vez son seres humanos, los aproximadamente 1.000 pescadores y recolectores de mariscos cesantes que no han recibido soluciones concretas por parte de las autoridades gubernamentales. Es por esa razón, que han decidido asociarse y crear agrupaciones que defiendan sus derechos y les permitan recuperar la dignidad que expresan haber perdido. Carlos Pino, presidente de la agrupación de pescadores artesanales de San Vicente, formula su descontento y desesperación ante la crítica situación de las familias afectadas, “las deudas bancarias, los dividendos, las tiendas, no tenemos plata para pagarlas. Estamos en DICOM, es mucho el daño social y psicológico que nos está dejando nuestra situación de abandono...Realmente estamos desesperados”.

Actualmente los trabajadores se encuentran en la espera de la resolución de la demanda presentada el miércoles recién pasado mientras se manifestaban pacíficamente en el puerto afectado. La petición va a nombre de 1.409 personas entre pescadores y armadores afectados directamente, exigiendo indemnización ante los daños, morales, psicológicos y la dura cesantía que viven a diario.

Joselyn Gatica Madrid

2do año de periodismo